
Sin duda no es tarea fácil tratar de definir a la cultura árabe. Puesto que cuando hablamos de árabe estamos hablando de una gran cantidad de países que entre sí comparten muchas cosas pero que también difieren en muchas otras.
El mundo árabe abarca una extensa cantidad de territorios que van desde el norte de África hasta el denominado Medio Oriente, antiguamente conocido como Cercano Oriente u Oriente Próximo. Es importante entender que cuando hablamos de árabe estamos hablando no solo de una lengua sino que también de un grupo étnico, es decir de un origen. Son 22 los países que conforman la conocida Liga de Estados Árabes y que por tanto tienen como lengua oficial al árabe.
Así como pensamos en las diferencias que podemos encontrar entre los países Latinos, de la misma manera coexisten singularidades propias de cada Estado dentro del mundo árabe, razón por la cual tendríamos que hablar de mundos árabes en plural. Y esa pluralidad se refleja en todos los aspectos, es decir, no hay una mujer árabe sino que hay muchas mujeres árabes con características propias de su país y más aun de su ciudad o aldea, como también modos de educación, de trabajo y de vivir la religión diferente.
A su vez, si bien los 22 países son parte de una Liga Árabe no todos comparten el mismo régimen político, condición que sin duda hace a una sociedad distinta de otra. Desde monarquías constitucionales como existe en Marruecos (país del denominado Magreb) y monarquías absolutistas como la de Arabia Saudí a Repúblicas democráticas y autoritarias como Turquía y Siria hasta regímenes teocráticos como Irán (país no árabe, sino persa pero que es importante mencionar a modo de entender los regímenes políticos que convergen en Medio Oriente).
Esta diferencia en los regímenes políticos incide a su vez en las leyes que determinan el modo de vida de las sociedades, diferenciando a aquellos que tienen leyes de corte occidental inspiradas en el Islam (religión principal) de otros cuya única ley es la Sharía o ley islámica. Asimismo tenemos Estados fallidos como Irak, Afganistán o Libia con una gran inestabilidad política, como también países donde los soberanos se consideran descendientes del profeta Mohammed como lo es el Reino de Jordania o el Reino de Arabia Saudí.
Sin duda que la religión juega un papel estelar en la cultura de estos países, compartiendo al Islam como religión oficial aunque no debemos olvidar que existen muchos árabes que profesan otras religiones como el judaísmo o el cristianismo en sus distintas versiones.
Existen egipcios coptos, es decir, personas de origen árabe, de nacionalidad egipcia y que tienen por religión al cristianismo como pueden existir árabes judíos. Si bien el Islam es la religión oficial de los países árabes debemos entender que no todos los árabes son musulmanes (que tienen al Islam como religión), no todos los Estados de mayoría musulmana son árabes (caso de Irán, Turquía o Indonesia), y no toda la población de los países árabes es árabe, puesto que conviven con otras étnicas como los bereber en Marruecos.
Por todo esto la cultura varía según en qué región y en qué país nos encontremos. Esto no significa que a la hora de hablar con una persona de origen árabe no hayan tips que se puedan tener como común denominador más allá del país del cual provenga esa persona.
A tener en cuenta:
Si estamos pensando en hacer negocios y no sabemos cómo presentar a nuestro país o empresa sumaría mucho establecer un plan de negocios que contemplara estos aspectos.
Los árabes priorizan la relación personal. Al negociar con ellos primero hay que presentar al país, establecer lo que se define como Marca País, para que al conocerlo se genere confianza. La confianza y la palabra en tanto valor de la palabra, ocupa un lugar de mucha importancia para estos pueblos y se encuentra arraigado muy profundamente en sus costumbres y su forma de hacer negocios.
Un aspecto muy importante tiene que ver con el cómo agasajar a nuestro/a cliente o futuro socio/a. Si hay algo en lo que los árabes (sin importar cual sea el país proveniente) gustan de transmitir y recibir es el agasajo. Este se encuentra en muchas formas; la comida ocupa un lugar prioritario para esta región del mundo, como también la decoración, el uso de ornamentos, flores, colores y aromas que constituyen al ambiente.
No es lo mismo sentarse a negociar un acuerdo comercial con un simple vaso de agua o taza de café, que agasajar con decoraciones, comidas y música a nuestros potenciales clientes brindándoles de esa manera una actitud de interés y de conquista que sin duda es muy bien recibida y refleja un destaque frente a posibles competidores. No podemos olvidar que las primeras impresiones SIEMPRE entran por los ojos, por lo cual todo lo que comprenda una creación de ambiente y que involucre una buena decoración, sonidos, aromas y sabores es sin dudas un destaque importante que podría definir un acuerdo cerrado de un fracaso laboral.
A la hora de saludarnos y sentarnos a conversar siempre es importante tener presente las posturas, los gestos y ademanes como también la vestimenta. Si quien realiza la negociación es una mujer debe saber que si el potencial socio es un hombre musulmán probablemente no manifieste intenciones de tener un saludo de proximidad corporal, o viceversa si nuestro potencial cliente es una mujer musulmana y un hombre occidental realiza la negociación., dependiendo del país del cual provenga y de donde se lleve a cabo la negociación. Muchas veces se da lugar a un apretón de manos entre ambos sexos, pero si tenemos dudas nunca es mal recibida una postura distante con ambas palmas juntas como gesto de paz muy utilizado en culturas como la japonesa o la china.
La vestimenta sin duda que es otro de los puntos que no puede descuidarse. El hecho de dejar al descubierto algunas partes del cuerpo como las piernas, brazos o utilizar escotes pronunciados es un acto ofensivo que tanto hombres como mujeres deben de cuidar.
A su vez, al sentarse es importante mantener la suela de los pies en el piso o hacia dentro, ya que el mostrarle a la otra persona la suela del zapato es una actitud que en el mundo árabe es ofensiva, consideración que deviene del que el zapato es considerado como algo sucio en la fe musulmana.
En lo que concierne al agasajo muchas veces como forma de cierre o bien de bienvenida de un encuentro se suelen hacer entregas de presentes corporativos o estatales. Es dable destacar que este también es un punto en el que debemos prestar suma importancia a la hora de entregar un presente a un árabe y más aun cuando este es musulmán.
La importancia de esto recae en que podríamos cometer el error de hacer un presente que ofenda a su cultura o religión. El simple hecho de obsequiar una bebida alcohólica que puede ser para quien lo entrega una forma de promoción de alguna bebida de su país o bien de su propia empresa, puede verse como un acto muy ofensivo si la persona es musulmana ya que el alcohol es considerado como una bebida prohibida que implica cometer un pecado, Haram en árabe.
No se puede perder de vista que cultura y religión hacen a la identidad de estos países razón por la cual reparar en estos aspectos requiere de la misma o más energía que volcamos a la presentación de ese proyecto que queremos negociar, si es que pretendemos salir victoriosos del mismo.