ARGELIA Y MARRUECOS: Causas y Antecedentes de la Ruptura de Relaciones Diplomática del Estado de Argelia con el Reino de Marruecos

Por María Camps y Candelaria Rettaroli. Córdoba, Argentina

Argelia rompe relaciones diplomáticas con su vecino, Marruecos
Foto extraída de France24

Introducción

El pasado martes 24 de agosto, el gobierno de Argelia decidió romper sus relaciones diplomáticas con su vecino Marruecos (Aljazeera, 2021), acción que derivó de una escalada de tensiones entre ambos países. Este acontecimiento ha resonado en los medios de comunicación y ha generado incertidumbre sobre el futuro de la inestable relación entre los dos Estados integrantes del Magreb (región en el norte de África) despertando dudas sobre la posibilidad de un conflicto armado. Además el mismo cruce entre los países viene a contribuir a la desestabilización del Magreb, región que ya cuenta con la inestabilidad de los países de Libia y Túnez. Dicha situación ha ocasionado preocupaciones en la comunidad internacional, sobre todo en España pero también en la Unión Europea en general sobre cómo impactará esta situación en los suministros de gas que provienen de Argelia, transportados por el gasoducto de Magreb-Europa, en Marruecos.

Ruptura de las Relaciones Diplomáticas

Varias fueron las razones que motivaron la ruptura de relaciones diplomáticas por parte de Argelia. Una de ellas, según comunicó Ramtane Lamamra, Ministro de Relaciones Exteriores, fue el apoyo de Marruecos a dos organizaciones catalogadas como terroristas por el gobierno argelino (HispanTV, 2021). Una de estas organizaciones es el Movimiento para la Autodeterminación de Cabilia, MAK por sus siglas en inglés, el cual es acusado de provocar los incendios forestales en Argelia, los cuales se cobraron miles de hectáreas de bosque y al menos 90 personas fallecieron por los mismos (Aljazeera, 2021).

Otra de las razones mencionadas en la declaración de la Presidencia de Argelia fue la decisión de Marruecos de establecer relaciones diplomáticas con Israel a cambio del reconocimiento de la soberanía marroquí sobre territorios del Sahara Occidental (HispanTv, 2021). Por último en el comunicado mencionan, que ante las incesantes hostilidades de Rabat, capital del Reino de Marruecos, hacia Argelia, Marruecos socavó “de forma sistemática y duradera la base consensuada sobre la que los dos países han trazado el rumbo y los contornos armoniosos de una relación construida sobre la buena fe, la confianza mutua, la buena vecindad y la cooperación” (TSA, 2021). A pesar de esta situación, se comunicó que los consulados en ambos países permanecerán abiertos (Aljazeera, 2021).

Por su parte, el gobierno marroquí respondió que era una decisión unilateral del gobierno argelino completamente injustificada, pero que no era del todo inesperada debido a la lógica de escalada de las últimas semanas (HispanTV, 2021). A su vez, desestimaron las acusaciones de Argelia y las catalogaron como “pretextos falaces y absurdos” (HispanTv, 2021).

Historia de la Rivalidad entre Ambos Países

La discordia existente entre ambos países norteafricanos dista de gran data histórica. La rivalidad entre los dos países, siguiendo a Laurence Thieux (2016) está vinculada a las disputas por el liderazgo regional y disputas territoriales por el trazado de fronteras de cada Estado, que se remontan a la independencia de Argelia de Francia y la del Reino de Marruecos de España.  El conflicto territorial se consolidó en torno a los territorios del Sahara Occidental, región que antiguamente fue una colonia española y en 1975 fue anexionada por Marruecos (BBC News Mundo, 2020).

Dicha anexión llevó al gobierno argelino a brindar apoyo militar al grupo Frente Polisario -Movimiento de Liberación Nacional del Sahara Occidental el cual trabaja para acabar con la ocupación de Marruecos y conseguir la autodeterminación del pueblo saharauí-  En el conflicto de baja intensidad por los territorios del Sahara Occidental, Argelia no sólo acogió a los refugiados saharauis en la región del Tinduf, sino que cumplió un rol muy importante tanto como financiador como también como principal velador de los intereses de  República Árabe Democrática Saharaui (RASD) ante los organismos internacionales (La Vanguardia,  2021).

Foto extraída de DW News

Luego de varios años de combate entre el ejército de Marruecos y el Frente Polisario se pone un alto al fuego en 1991, negociado por Naciones Unidas (DW News, 2018). Así como menciona Pablo Moral Martin en su artículo: “Argelia y Marruecos: el pulso por la primacía del Magreb” (2017), en el marco de dicha distensión, ambos países acordaron la reanudación de sus relaciones diplomáticas y la reapertura de la frontera común en 1987, al menos hasta 1994, que luego de algunos episodios en ese año donde el gobierno de Marruecos acusó al gobierno argelino de un atentado terrorista, las fronteras fueron cerradas nuevamente. A partir de dicho momento comenzaría la conocida “guerra fría” del Magreb, caracterizada por distintas tensiones militares -con una flagrante carrera armamentista-, económicas y diplomáticas.

Situación Actual

En la situación actual, el Sahara Occidental continúa siendo un Territorio No Autónomo por declaración de las Naciones Unidas en el cual no se ha podido realizar todavía el referéndum de autodeterminación planteado en 1991 (Naciones Unidas, 2019).

Un punto vital a destacar en las relaciones entre ambos países ha sido la postura del Ex-Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuando anunció durante el año 2020 su apoyo a Marruecos reconociendo la soberanía de éste sobre el territorio de Sahara Occidental, que está de hecho controlada en un 80% por Rabat desde que España dejó el territorio en 1975. Esto fue dispuesto para que, a cambio, Marruecos estableciera relaciones diplomáticas con Israel, convirtiéndose en el cuarto país árabe en normalizar sus relaciones con el Estado judío. Así, con esta declaración Estados Unidos imposibilitaba oficialmente la opción de un referéndum de autodeterminación en el territorio del Sahara Occidental, tal como se había recogido en los acuerdos de alto el fuego firmados en 1991 por Marruecos y el Frente Polisario ante la ONU (Monge, 2020). Todo este movimiento de hilos donde a Estados Unidos le interesaba que Marruecos estableciera relaciones diplomáticas con Israel, se enmarca dentro de lo que son los Acuerdos de Abraham, liderados por la Presidencia de Donald Trump, donde se tenía como fin que países árabes como Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Sudán se comprometiesen en ese periodo a normalizar sus relaciones bilaterales con Israel (Molina, 2020).

 Ante esta situación, Argelia procedió a declarar que el obrar de Marruecos de entablar relaciones diplomáticas con Israel era un acto en contra del pueblo argelino. El Primer Ministro de Argelia, Abdelaziz Djerad, declaró que éstas eran las pruebas del obrar extranjero para traer de nuevo al Estado israelí a las fronteras con el objetivo de desestabilizar al país. Sobre estas declaraciones es necesario resaltar que Argelia se presenta como defensora de la causa palestina, y al mismo tiempo, veladora de la lucha independentistas y de autodeterminación del Sahara Occidental (La Vanguardia, 2020). Por lo que, tanto el reconocimiento de Donald Trump de la soberanía marroquí sobre el territorio del Sahara Occidental, como el acercamiento de Marruecos con Israel, eran contrarias a intereses propios de Argelia.

Implicaciones para España

 La ruptura de las Relaciones Diplomáticas con el Reino de Marruecos por parte de Argelia ha puesto en alarma a España debido a que los dos países norteafricanos son claves en su suministro de gas. España es el segundo inversor extranjero en Marruecos y Argelia es su principal proveedor de gas (Hernández, 2021). Esta crisis podría obstaculizar “la renovación del acuerdo trilateral que permite la llegada de gas natural argelino a través del gasoducto del Magreb, que caduca en otoño” (González, 2021). Esto impactaría negativamente no solo a España, sino también a la Unión Europea, ya que Argelia se configura como un socio estratégico de la UE en lo que respecta a la seguridad energética (Moral, 2017). La opción que se baraja para evitar un desabastecimiento de gas del mercado español es exportar el suministro de gas, a partir del mes de octubre, por medio del gasoducto Medgaz que une a España y Argelia por el mar mediterráneo (Lozano, 2021). Sin embargo será necesario realizar ampliaciones al gasoducto para poder cubrir todos los metros cúbicos que se exporta por el gasoducto Magreb-Europa que pasa por Marruecos.

Consideraciones Finales

Los últimos acontecimientos que por estos días se han dado entre Argelia y el Reino de Marruecos no se pueden comprender sin considerar la rivalidad histórica de ambos países derivada del conflicto territorial vinculado a la región del Sahara Occidental. Dada la actual situación parecería difícil pensar en un nuevo acercamiento entre los países norteafricanos, sin embargo el mismo es de vital importancia para la estabilidad de la región, y para garantizar la cooperación entre ambos en pos de afrontar otras contingencias que aquejan a sus poblaciones en conjunto, como el terrorismo, el narcotráfico, la trata de personas y armas, las mafias y la pobreza.

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