Por Rocío Victoria Bosio y Rocío Guadalupe Pailos. Córdoba, Argentina.

El pasado jueves 7 de julio, desde Estudios Árabes e Islámicos realizamos una entrevista a Hajji Ahmad Isa Martínez, miembro de la Mezquita Sufí de la Patagonia. Durante la misma, nos interiorizamos sobre el trabajo que desde esa mezquita se lleva a cabo, además de parte de la historia personal de Martínez.
Dentro de las temáticas abordadas durante el diálogo destacamos lo charlado sobre la conversión al Islam, la relación de la Mezquita con otros centros e instituciones islámicas y los objetivos de la misma, la visión del islam desde la perspectiva sufí, entre otras cosas.
A continuación, la entrevista completa.
¿Cuál es su nombre completo y cuál es su país de origen?
Yo soy argentino, nací en Rosario. Mi nombre occidental es Christian Martínez y mi nombre espiritual, que me dio mi maestro; que deben saber que cuando uno se convierte normalmente tiene un nombre espiritual; es Ahmad Isa.
¿Cuáles fueron los factores que lo llevaron a convertirse al Islam?
En realidad siempre fui un buscador desde niño, siempre estuve en la búsqueda de algo más sin saber que era. Al principio a mi madre le preguntaba que era el infinito, cosas así. Miraba al cielo y decía que me vengan a buscar. Como digo yo, por suerte éramos pobres y no me llevaban al psicólogo, quizá por eso estudié psicología. Y bueno, esa búsqueda interior me llevó por muchos lados en la juventud; por los ovnis, por los chamanes. Después, dentro de la psicología algunas ramas. Empecé mucha experimentación del estado no ordinario de consciencia hasta que en esa búsqueda, yo diría desesperada, sin darme cuenta, porque tenía una vida bastante ordenada, encontré un seminario de eneagrama, que era dentro del marco de mi profesión; y bueno resultó ser que esta gente tenía algo que ver con el sufismo, primero, y con el Islam, después.
En mi caso, a diferencia de otra gente que se convierte al Islam y después ve como la parte mística o el posgrado en el sufismo, fue al revés. Yo necesitaba parte de la mística, y después apareció el Islam en mi vida, que por lo menos en muchos occidentales que yo conozco de Argentina nos ha pasado eso, hemos entrado un poco por el camino interno y después de a poco fuimos comprendiendo que la religión del Islam contenía al sufismo; que el conteniente es el Islam, que es como una copa o el vaso, y el líquido es el sufismo.
Me costó al principio aceptar este llamado y esta destinación, podríamos decir, porque como dije era un psicólogo que tenía un montón de otras inclinaciones universales. Y bueno, hasta que de a poco mi esposa también ingresó a esto, ella me ayudó bastante también, hace 20 años ya, y los primeros 3 o 4 años fueron hasta que fui a Chipre a conocer a mi maestro, Mawlana Sheik Nazim Adil al Haqqani y ahí fue un antes y un después. Y luego, conocí al Sheij Abdul Rauf, que vive acá a mil metros de mi casa, y terminó de cocinarme, para dejar de tener olor a musulmán y convertirme en uno, que no es fácil.
Es un proceso siempre vivo, la conversión al Islam es un estado del ser, es aceptar la sumisión divina a dios, y eso no es algo fácil. Uno puede decirse musulmán porque hace las 5 oraciones, hoy estamos ayunando, por ejemplo, porque es el octavo día del mes de Dhu ul-Híyyah, el mes de la peregrinación a Meca que yo hice 2 veces, en 2011 y 2018. Y bueno, de a poco mi familia, mis hijas, mis yernos ahora, mis nietos ya nacen como musulmanes; estamos generando una nueva era, un nuevo linaje.
¿Cuál es su rol actual dentro de la Mezquita?
En su momento, como cualquier persona, empezamos sabiendo que era eso y eso iba impactando en la vida, en la vida de la familia, en la vida de todos. Yo creo que en algún momento hice un cambio, o sea, era como un psicólogo al que le interesaba el sufismo y el Islam, y ahora soy un musulmán sufí que es psicólogo, que es padre; y ese cambio es un proceso en la vida.
Al conocerlo al Sheij Abdul Rauf, que era una persona representante de nuestro maestro, era una persona muy poderosa que no tenía muchos seguidores, y cuando yo vine acá empezaron a aparecer muchas oportunidades viajando por América Latina; hicimos toda una cuestión legal de legalizar la orden en Argentina, así que nosotros tenemos una Asociación Civil y tenemos el registro de culto, es la única orden sufí en Argentina y creo que en América Latina, que está separada del centro islámico, de ahí que tenemos el registro de culto de la orden Nasbandi Rabah.
Soy como el secretario de esa orden, el secretario del Sheij, siempre estoy a cargo de situaciones que van surgiendo. Nunca el sufismo fue masivo, el Islam si, que tiene mas de 1.800 millones seguidores, muchos más que la religión católica y otras religiones cristianas, así que el Islam es lo más grande que hay hoy, y el sufismo siempre fue algo más interno, como si fuera la parte más de los secretos. Pero desde hace 40 años más o menos en Argentina cada vez más, el Sheij Abdul Rauf es uno de los exponentes más importantes del sufismo no solo en Argentina sino que también en América Latina. Así que bueno, podríamos decir que soy como una especie de secretario y que me encargo de todas las cuestiones que se puedan encargarse, con la limitación de que al ser argentinos no es fácil para nosotros el idioma, y muchas de estas cuestiones que tiene que ver con los rezos, pero hacemos el esfuerzo.

¿En qué año se creó y cuál fue el principal propósito de creación de la Mezquita?
Nuestra vida como musulmanes está muy orientada a lo que nuestro maestro nos indique, que para occidente eso es algo muy difícil de aceptar que es la verdadera enseñanza, seguir a un guía que ya logró liberarse, como en la película, de “MATRIX”. Entonces, llega Abdul Rauf, que empezó hace 30 años o más con su esposa, en un momento tuvo la posibilidad de hacer la Mezquita con piedra, ayunando, con una persona creo que lo ayudó, y uno de sus hijitos que en ese momento eran chicos. No estoy seguro, pero debe ser antes del 2000 que se creó, y después se fue agrandando, cada vez empezó a venir más gente.
El maestro actual es Mawlana Sheij Muhamamd Adil an Nasqshbandi ar Rabbani, hijo del maestro anterior del que veníamos hablando que partió en 2014, el actual vive en Turquía y el padre en Chipre, aunque nunca se pasa de padre a hijo pero esta vez fue así.
Nosotros tenemos un cuerpo espiritual que se llama makan, entonces el maestro anterior del maestro actual le dijo al Sheij Abdul Rauf que hiciera un makan, un cuerpo espiritual en la mezquita, que en ese momento todavía no era mezquita sino que era una dargah, el lugar donde estudian los sufíes. De ahí se convirtió en Mezquita, y de a poco se fue agrandando, así que ahora tenemos un lugar muy grande, y es la más austral del mundo, y nuestro maestro anterior decía que era la última frontera del Islam, porque es el lugar donde primera vez se hace el rezo, porque el rezo islámico tiene que ver con los horarios del sol y los movimientos de la luna (porque nosotros tenemos un calendario lunar), y se van haciendo los llamados a la oración en todo el mundo.
Pero más o menos, calculo que debe haber sido en el año 2000, o un poco antes de la creación. Y fue así, como te digo, en honor a todo esto que el Sheij Abdul Rauf y su familia iban sintiendo, que es un poco lo que nos pasa a todos. El hecho de poder sentir que nuestra vida va cambiando, y que va haciéndose cada vez mejor. Es como que tenemos muchas ganas de colaborar con la humanidad, entonces cualquier persona que se dedique al misticismo naturalmente quiere servir a su Señor, y qué mejor que hacer un templo.
En mi caso hice una escuela por indicación del Sheij, porque ya había una mezquita, entonces de a poco uno va pudiendo colaborar con lo que pueda, porque todos somos trabajadores y no venimos de familias adineradas, y todo el esfuerzo es nuestro para sostener las cosas.
¿Cuenta con alguna relación con otras instituciones o entidades islámicas regionales, tanto de Argentina como de América Latina?
Acá en la zona no hay muchas instituciones más que la nuestra, de hecho el 9 de julio por ejemplo tenemos bastante participación ciudadana también, siempre el intendente nos invita para dar una bendición.
No porque no queramos, sino porque en la zona no hay y después, el Islam a diferencia de la iglesia que nosotros todos conocemos, es bastante anárquico en ese sentido, no es que hay un Papa, entonces cada línea del Islam va siguiendo como distintas cuestiones.
Después, el Centro Islámico de Argentina, que hemos intentado pero son muy cerrados, quizá por esta lógica de que tienen que ser un poco de raíz árabe, y es una mentira porque el Islam empezó en Arabia pero la mayor parte de la población islámica del mundo es no árabe, solo el 15% es árabe, de hecho el país más grande del mundo islámico es Indonesia que tiene 200 millones de musulmanes.
Entonces no es algo que no queramos, al contrario tenemos la posibilidad y lo hacemos. Por ejemplo, hay un señor acá en San Martín de los Andes que tiene alguna participación en algunas órdenes sufí, sabe mucho del Corán; muchísima gente que pasa por aquí, como gente que viene a trabajar al INVAP (Investigación Aplicada) a Bariloche este centro medio atómico, vienen a por ejemplo ahora a la fiesta del sacrificio, Eid al-Adha, vienen a comer con nosotros o a saludarnos; pero acá en la Patagonia, incluso dentro de lo que es nuestra orden, nosotros somos la representación más importante en América Latina, el Sheij Abdul Rauf tiene esa representación.
Después hay sufismo y hay centros islámicos, cuando hemos tenido que hacer el hach hemos tenido alguna vinculación con el Centro Islámico de Córdoba, por ejemplo; pero, los centros islámicos normalmente son cerrados, y cuando hemos viajado y el Sheij Abdul Rauf que sigue viajando, permanentemente está en contacto con centros islámicos, personas de otras tariqas en todos lados, me estoy acordando ahora de Chile, Perú, México, Colombia, Panamá.
En todos lados hay gente, y cuando vamos a veces tenemos relación y a veces no. Por ejemplo, el Centro Islámico de Rosario no lo pisé nunca, porque no tenía afinidad, pero fue una decisión personal y no institucional. Ahora, Sheij Abdul Rauf y yo que tenemos como la cara visible no tenemos problema de hablar con quien sea, pero bueno, se dan así las cosas.
¿Trabajan con consulados, ministerios o secretarías de las provincias?
Si, de hecho nuestro maestro lo hacía permanentemente al tema de tener relaciones, por ejemplo Erdoğan, el presidente de Turquía es discípulo de nuestro camino, de hecho nuestro maestro lo avaló cuando quiso comenzar siendo intendente de Estambul, no como presidente de Turquía; y la revolución que está haciendo ahora Erdoğan para islamizar de nuevo el país se nota.
Cada vez que vamos a Turquía se nota la diferencia que hay en el proceso local, no lo digo de manera política sino de esto que el hombre es musulmán, como fue 1000 años la cuna del Imperio Otomano. A nosotros nos interesa muchísimo, como lo hacía nuestro maestro y uno que trata de imitar lo que hacía, la relación con lo que sea, concejales, intendentes, gobernadores. Al Sheij le consultan algunos gobernadores o algunos políticos que vienen a hablar con nosotros para el apoyo, y nosotros hablamos con todo el mundo, porque nosotros estamos más allá de eso, no tenemos una bandería política, no nos interesa eso.
Pero si, permanentemente, con consulados cuando hay que hacer un viaje o algún trámite importante, lo hacemos también. Y en otros países, yo hablé con el presidente de Paraguay, el que era cura en su momento; el Sheij ha hablado con un montón de gente, como en la Asamblea de México, nosotros hemos hablado con la presidenta de la Gobernación de Panamá en un programa de radio que también tenía. Permanentemente en los viajes surgen cosas, e incluso lo favorecemos. En Rosario también hemos hablado con algunos concejales.
A veces no nos reciben, o la gente que conocemos en esos lugares no tiene acceso. Pero sí, permanentemente, e incluso históricamente el sufismo era un lugar de consulta, y en todo el pueblo islámico del mundo, y sigue siéndolo. A nuestro maestro le preguntan príncipes, presidentes o lo que sea, después está la política y lo que pasa con los seres humanos.
¿Cómo se vive el Islam en las provincias del sur argentino? ¿Se percibe alguna diferencia con las provincias más céntricas o metropolitanas?
Yo le digo a muchos hermanos musulmanes de acá de la Patagonia que no han tenido contacto con otros musulmanes del mundo, no solamente de Argentina, que son privilegiados porque han conocido el Islam a través del Shein Abdul Rauf y nuestro maestro, y todo es más limpio, mucho más claro y mucho más directo, sin tanta vuelta. Los que hemos tenido la suerte de viajar y conocer otra gente, o venimos de otro lado, es otra forma. Para mi está relacionado, primero con que hay menos gente, entonces el tema de que uno tiene que hacer un trabajo para poder ser esto, la vestimenta y esas cosas cuesta; pero al tener lugares así abiertos, donde no hay tanta gente creo que cuesta menos.
Un muchacho acá que vivió siempre en la Patagonia, que se casó con una chica de origen cordobés, que era la hija de otros hermanos que están ahora en España, fueron hace poco de visita a Córdoba y fueron a una Mezquita turca que tenemos conocidos, y él quedó impactado porque nunca había viajado; y sentir esta sensación de la hermandad en el mundo es muy fuerte.
A mi me pasó la primera vez que fui a Europa también, sentir la hermandad, sentir el Islam en cualquier parte del mundo. Yo creo que desde ese punto de vista, acá no hay tantos musulmanes, y los que hay están relacionados con nuestra orden, y sobre todo con la guía del Sheij Abdul Rauf, es mucho más fácil todo.
A lo mejor los que están acá no se dan cuenta si no lo comparas. La investidura nuestra es más importante en estos lugares porque nos vestimos de una manera determinada y tenemos esta investidura. En otros lugares, a lo mejor la gente no lleva la vestimenta como la llevamos nosotros, no tienen la vida 100% dedicada como la tenemos nosotros; entonces está medio mezclado. Y lo veo también en otros países de Europa, no es fácil sostener el Islam en Occidente, de hecho muchos musulmanes de origen musulmán van a Occidente a perder el Islam buscando el dinero.
Más allá de las cuestiones que pasan en el mundo, nosotros creemos que lo más valioso que tienen las personas es el Islam; después vos podes tener más o menos en términos materiales, pero la investidura te separa de cualquier otra cosa; y yo creo que acá en el sur mucha gente lo vive, lo siente de una manera mucho más posible.
Desde La Pampa hacia arriba no es tan fácil, porque incluso gente que tiene Islam en la sangre se empiezan a reencontrar con el Islam cuando se empiezan a encontrar con nosotros. De hecho yo tengo un paciente ahora que es de Dinamarca, que está acá con la pareja, que es de una familia de Irak, y el encontró el Islam con nosotros, porque lo había perdido su familia.
Se dice que en el final de los tiempos, y estamos en el final de los tiempos de esta era, sostener la creencia islámica como cualquier creencia verdadera es una brasa ardiente en la mano, y el verdadero Islam, decía el Profeta, iba a venir de lugares muy extraños y muy lejanos. Así que podríamos contestar que se vive de manera diferente, no debería pero se vive.

¿Conoce estimativamente cuantas personas de religión musulmana hay en su provincia?
No creo que haya tantos. Esta es una pregunta que nos hacen siempre. A veces uno ve ahora con los censos que se hicieron hace poco si tenemos más datos concretos a nivel demográfico. Nosotros no tenemos un registro porque no nos interesa demasiado eso, pero en la provincia nuestra (Rio Negro) debe haber unas 1000 personas, supongo, un poco menos 500. Entre las provincias de la Patagonia (Neuquén, Rio Negro, Chubut y Santa Cruz) a lo mejor habrá un poco más, 1500, relacionadas a nuestra orden. Y después hay otros musulmanes con los cuales no tenemos contacto. Y en Argentina se que hay muchísimos musulmanes, que no conocemos obviamente, que son de raíces musulmanas pero que no lo practican, y eso es una locura.
El Islam, si hay una particularidad que tiene es la praxis, el rezar 5 veces por día, ayunar, Ramadán, el dar Zakat una vez al año y el dar Sadaqah todo el tiempo; no podes no tener una práctica diaria si sos musulmán, por lo cual podes haber dado la Shahada, podes haber ido incluso a Meca, podes mirar un canal de Meca todos los días, pero después tener una vida de comerciante donde te olvidas de todo. El Islam en ese sentido es muy claro. Pero no tengo más datos de los que te di.
¿Cuál es el origen o nacionalidad de las personas que concurren a la Mezquita y cual es la edad media que poseen estas personas?
Acá es un tema familiar, por lo cual hay de todas las edades. Acá hay muchos jóvenes, y hay mucha gente, como nos pasó a nosotros, que va metiendo su propia familia. El promedio es un promedio familiar, a veces hay más chicos o a veces hay más gente grande. Cuando empiezan todo esto obviamente comienzan los padres o la gente grande; y después algunos como nosotros que tenemos una convicción muy fuerte, si encontraste lo mejor no les vas a dar a tus hijos lo peor, entonces siempre que uno tiene la posibilidad quiere que sus hijos sigan lo mejor porque yo siento que esto es lo mejor que me encontré en mi vida, por lo cual nos gustaría que nuestras familias estén.
A veces no se logra eso porque hay gente que no está muy convencida o porque es débil o lo que sea, los hijos tienen su propio destino. Pero son promedios familiares, acá hay muchos chicos y jóvenes, pero viene gente de todas las edades. Los que vienen de otros lados normalmente son de los 30 años para arriba, normalmente no viene la gente muy joven. Acá los más jóvenes son los que ya vienen de un proceso o gente muy especial, de hecho tenemos casas de huéspedes para hombres y mujeres apartadas y vienen y viven jóvenes. De hecho ahora tenemos 3 chicos que están estudiando en Turquía con una beca de un convenio, y esos fueron jóvenes. 2 eran hijos de alguien y otro de acá del pueblo que entró en el camino porque su bisabuelo era musulmán pero que él no se había enterado, sabía que tenía un apellido medio turco, pero nada más.
¿Cuáles son las actividades que realizan en la Mezquita?
Hacemos una vida normal, cada uno con su propiedad privada. Nuestro maestro nos enseñó eso, vivir asociados y no en comunidad donde cada uno tiene su propia historia. Tenemos todas las actividades islámicas que surjan. Normalmente visitamos la Mezquita los que podemos al zuhr, que el Sheij va seguro, y rezamos ahí; a veces hay actividades como ayudar a la escuela o ayudar a algún hermano, a la noche también vamos a rezar el magrib, la ceremonia del dhikr los jueves donde a veces se come en la casa del Sheij o en la Mezquita y se hace la ceremonia sufí de meditación y cantos y alabanzas, y los viernes la Yumu’ah, que es el día importante del Islam, y tenemos esa actividad que nos juntamos con las familias en la Mezquita. Y después depende de cada familia y de cada persona, hay quienes van más seguido; tenemos una escuela hace poco y los chicos van a la escuela, las madres se juntan. Permanentemente hay reunión de mujeres, una vez por semana la mujer del Sheij organiza.
Hay una actividad bastante asidua, y viene gente de otros lados. Y después depende mucho de lo individual, hay gente que vive en el pueblo y viene una vez por semana, y después hay gente como nosotros que no podemos estar un día sin ir a la Mezquita. Depende mucho de la aspiración de cada uno, pero permanentemente estamos en contacto, y el Sheij está constantemente generando estos lazos, que es parte del entrenamiento del camino espiritual, el estar con otros y van saltando cosas, van apareciendo, así que estamos permanentemente. Somos aproximadamente unas 20 y tanto familias acá, más las que están en las ciudades cerca, pero que vienen por ahí una vez por semana.
¿Tienen algún objetivo o proyecto a corto y largo plazo?
Como te dije, en el momento fue hacer la Asociación Civil y trabajar en relación a eso, porque nosotros no tenemos subsidio de nada y hacemos todo a pulmón, y los que podemos ayudamos un poco. Hay algunas ideas, juntamos plata para los incendios del año pasado; y como nosotros somos serios, mucha gente a veces pretende que nosotros ayudemos. Pero es parte también de nuestra vida, la nuestra es un proyecto en relación al servicio, entonces siempre hay cosas: mejorar el techo de la Mezquita o un corral de algún hermano. Ahora yo armé un proyecto para la gobernación donde eran 10 familias, para hacer un proyecto de autoproducción de alimentos. Eso tardó casi un año y se necesitaron materiales para hacer un tanque australiano, para chapa, para el gallinero, para los corrales; pero son cosas que van surgiendo.
Si hay una idea de proyecto es llevar adelante esto, que a nosotros nos cambió la vida y que nos hace sentir muy bien, a todo el mundo hispano, ese sería el proyecto más grande de servir a nuestro maestro, que es una de las ideas del Sheij Abdul Rauf.
Esto de que pueda haber escuelas en todos lados, son más sueños que proyectos y no es fácil de conseguir porque la mayoría de la gente que vivimos en Argentina, está muy ocupada en la supervivencia, y quizá el camino nuestro nos invita a pensar que es al revés, que cuando uno va hacia el sol la sombra del mundo te sigue, y cuando uno va hacia el mundo corriendo la sombra no la alcanzas nunca. Eso por lo menos es una de las cosas que me enseñó el Islam y el sufismo, pero no todo el mundo lo puede practicar, no es tan sencillo.
Así que proyectos hay múltiples, todo el tiempo se están gestionando todo tipo de cosas, tanto para el bienestar de los hermanos como haciendo cosas que no son de nuestra profesión para ayudar como podamos, con una guía muy clara, y esa guía es a su vez la que viene del último profeta, hay 41 maestros espirituales hasta el último de nuestros maestros, y el Sheij lo lleva adelante con nosotros dentro de lo que se puede.
Pero como te digo, es la vida misma, y después hay cosas particulares: hacer una escuela, haber hecho la asociación civil que nos llevó como 5 años, haber hecho el registro de culto, sostener los edificios y su mantenimiento. El vivir como vivimos es un proyecto, el cambiar el modo de educación como el que tuvimos a uno diferente es un proyecto.
Por la pandemia, ¿se vieron afectados sus eventos?
Si, al principio cerramos. De hecho hubo gente en Buenos Aires, hermanos judíos, que tuvieron problemas legales. Nosotros somos gente que aplica el sentido común, más allá que en esto de la pandemia podes, en lo individual, estar de acuerdo o no, tratamos de seguir las reglas, salvo que sean muy estúpidas. Acá como vivimos en un lugar muy apartado, al principio se logró pero cuando se vio que era una tontería, llevamos adelante otro tipo de experiencias. Pero si se vio afectado obviamente, mucha gente no viajó más y yo creo que en todo el mundo occidental de nuestra orden se afectó bastante.
La gente se quedó muy encerrada y dejó de participar de las reuniones, y siempre es parte de la práctica de la fe. En la historia de la humanidad, en todos los caminos religiosos hubo momentos difíciles y va a haber más, y este tipo de cuestiones es una práctica de lo que vendrá. Obvio que se afectó, pero no nosotros, pero otra gente sabemos que sí. Y acá al principio nomás, y es lo bueno de la Patagonia. No es lo mismo acá que en Córdoba, Rosario o Buenos Aires; hay otra impronta. Es como construir una casa, en el medio del campo no te van a venir a supervisar si tenes los papeles o no, en cambio en el pueblo del Bolsón sí, y estamos a 15 km. Tenemos un lugar bastante privilegiado, duro porque cuando hace frío y nieva no es fácil; no hay gas natural.

¿Cuáles serían los principios y valores básicos del Islam que viven día a día que creen que servirán a los argentinos?
Maulana le dijo a un periodista argentino, que le recomendaba a los jóvenes de Argentina, que yo creo que es aplicable a todo el mundo: “Estén cerca de lo justo y estén cerca de los veraces”. Nosotros tenemos un país y un mundo lleno de mentiras, nuestra cultura es una cultura de la mentira, del engaño; partiendo de la idea que nuestra personalidad no es nuestra esencia y uno vive desde el caparazón, de la mentira de lo que uno cree que es.
El Islam tiene mucho para decir sobre esa psicología profunda, de que el ego no es nuestro verdadero ser. Y después en términos morales, el sufismo es la excelencia moral, no es una cuestión de moralidad superficial hacer el bien, sino que es una cuestión de inteligencia; o sea nosotros creemos en el día del juicio y creemos que en la muerte vamos a tener como un peso, entonces hacer las cosas bien y tratar de ser justos y veraces y pensar en el otro y tener una vida sobre todo halal, hace que uno tenga una vida en paz.
Entonces el Islam y el sufismo, yo creo que son la revolución de la época porque nos enseñan como vivir, en las universidades obviamente hay parcialidades dependiendo de la carrera que uno estudia y hay gente muy sabia, normalmente gente muy erudita, pero la sabiduría no tiene que ver con estudiar, tiene que ver con debelar el secreto que hay en nuestro corazón; y esa es la especialidad del sufismo y del Islam, que es lo que permite tener una vida de limpieza. Creo que el Islam y el sufismo para Occidente, no el que nos hacen creer en los medios, es el que realmente se opone a, como en la película del Señor de los Anillos, a Mordor.
Una de las primeras cosas que a mí me impactó mucho, lo cual yo rechazaba como docente universitario en su momento, era esto de poner sobre la mesa otra vez la lucha del bien y el mal. Entonces uno tiene que ver para quien vive, si vivir para un lado o vivir para el otro, y el Islam tiene particularidades maravillosas, esto de ayunar hace que al ego le digas acá comes y acá no comes, acá bebes y acá no bebes, acá tenes relaciones y acá no; y eso no te lo da ninguna otra religión del momento. Por eso es la religión de esta época, porque fue la última en ser develada, ni siquiera es algo que es discutible. Es el último profeta, el profeta Mohammad, del cual no sabemos nada tampoco, y esa es otra cosa que también debería la humanidad, sobre todo occidental, entender.
A muchos de nosotros nos partió la cabeza, habiendo estudiado muchísimas cosas nunca nos enteramos del profeta Mohammad, y sin embargo esto es muy superficial porque hay muchísimas cosas que tiene para aportar el sufismo y el Islam, de lo que se te ocurra: el manejo del dinero, el porcentaje que se da para ayudar a los demás, de como tratar a una mujer, como ser mujer y como se hombre. Hoy en día está todo subvertido, hoy en día está todo patas para arriba. Yo como psicólogo, como profesional, lo veo a diario y me entero de las cosas que mucha gente no se entera. Trabajo en escuelas también, soy una especie de bombero psicológico, con un equipo de intervención de psicología, y también hay un desorden generalizado. El padre no sabe ser padre, el chico no sabe ser chico, el docente no sabe ser docente; entonces el Islam y el sufismo son clarísimos en muchas de estas cosas y no anda con vueltas; por eso hay tanto ataque desde Occidente pero también desde el mismo Islam, porque hay muchísimas cuestiones que son de los mismos oscuros que se disfrazan de musulmanes.